CSIF aboga por la negociación, no por la confrontación

De manera sorpresiva en solo dos días los sindicatos UGT y CCOO  han pasado, del casi total acuerdo con las medidas de austeridad encabezado por el alcalde, a promover unas medidas de presión difícilmente justificables en el marco de una negociación que discurría aceptablemente.


Esta inseguridad e indefinición en la postura de los dos sindicatos, añade un grave elemento de distorsión que pone en riesgo el alcanzar un acuerdo y lo que es más grave amenaza la culminación del proceso de subrogación de los empleados de las distintas sociedades mercantiles municipales y por tanto el cobro de sus nóminas.

CSIF desde el primer momento ha mantenido y sigue manteniendo su total disponibilidad para negociar y la colaboración para contribuir responsablemente en el imprescindible ajuste económico. Opinan asimismo que en orden de prelación lo primero debe ser el garantizar todos los puestos de trabajo, por encima de cualquier otra prioridad de tipo político o sindical, no olvidando por supuesto el pago de los salarios ya que de él dependen muchas familias.

En el plan de ajuste económico y de modificación de convenios propuesto por la corporación hay cuestiones que se podrán compartir y cuestiones que no, eso es inevitable, como también lo son las realidades de los distintos colectivos que componen la plantilla. Por un lado los empleados de las empresas municipales en riesgo elevado de verse afectadas por un concurso de acreedores, por otro los casi doscientos laborales indefinidos y personal interino del ayuntamiento que podrán verse afectados por los futuros planes de externalización de servicios y por último el personal laboral fijo y los funcionarios de carrera con una situación de estabilidad alta.

CSIF considera irresponsable tensar unas negociaciones a riesgo de que la cuerda se rompa como suele ocurrir por el lado más débil, en este caso los trabajadores de las empresas municipales,  siendo por ello que insta a los dos sindicatos a que reconsideren y adecuen sus posturas al objeto de alcanzar una pronta resolución que permita el pago de la nómina a los empleados  y su estabilidad laboral futura.